Como muchos conceptos que nacen nuevos en el mundo digital puede haber cierta confusión entre ellos, pues uno oye casi cada día manejar términos diferentes de manera indistinta, y no es lo mismo “churras” que “merinas”, aunque ambas sean ovejas.
Por ejemplo, ¿qué diferencia hay entre Redes Sociales y Comunidades Virtuales? Las Redes Sociales son grupos de personas conectadas entre si por algún tipo de relación, mientras que las Comunidades Virtuales son grupos de personas que comparten intereses comunes y que se relacionan entre si con un sentido de identidad o de pertenencia porque a cambio obtiene un “valor”. Parece que no, pero la diferencia es muy grande.
Una comunidad virtual es una red social, pero no todas las redes sociales son comunidades virtuales. Puede no haber un sentimiento de identidad y pertenencia entre sus miembros, es decir, pueden estar conectados sólo por amistad, parentesco, intereses comunes, aficiones, etc. Un ejemplo, Facebook o Twitter son redes sociales mientras que una plataforma creada por Apple es una comunidad virtual ya que aglutina miles o millones de personas interesadas en el mismo tema.
Ya tengo mi Comunidad Virtual: zapatero a tus zapatos.
Dice El Manifiesto Cluetrain que “los mercados son conversaciones”, o lo que es igual, que las empresas deben encontrar en Internet la manera de participar en esas conversaciones de/con sus clientes actuales o potenciales. Por eso, toda empresa que quiera ganar cuota de mercado tiene que “conversar” con sus públicos y crear y mantener adecuadamente su propia Comunidad Virtual.
Ante esta tesitura, muchas empresas presionadas por la moda se lanzan a la piscina y crean su Comunidad Virtual, pero cometen el error de delegar la función de “conversar” con sus públicos en el informático de la empresa o el empleado más digital. Craso error, porque la comunicación forma parte de la estrategia de la empresa y es una cosa muy seria, más de lo que parece, por eso ha surgido con fuerza la figura del Community Manager (CM), profesional especializado en comunicación digital que algunas empresas, que pueden permitírselo, incorporan a su organigrama y otras lo externalizan a su agencia de comunicación con periodistas especializados, que es lo mejor que pueden hacer… por aquello de zapatero a tus zapatos… o lo que es igual: saber “conversar” para sostener, acrecentar y defender las relaciones de la empresa con sus clientes en el ámbito digital, porque su agencia de comunicación conoce los objetivos y actúa en consecuencia para conseguirlos.
Jose Balaguer
Director de Balaguer Comunicación




